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Última actualización 01/03/2010@02:21:02 GMT+1
La empresa Samara ha llevado las nuevas tecnologías a un entorno diferente, las ciudades “fantasmas” del boom inmobiliario, para desarrollar una nueva forma de trabajo. El resultado el proyecto Aldeas son cinco viveros de teletrabajo que permiten conciliar a la perfección la vida laboral y la vida personal y familiar, con la particularidad de poder hacerlo en primera línea de playa.
La idea ha calado, pues varias empresas como Telefónica, Nanfor Ibérica –socio de Microsoft– e incluso Comisiones Obreras ya han mostrado interés en el proyecto. De hecho, Nanfor ofrece la formación necesaria a los trabajadores que quieren iniciarse en esta nueva forma de trabajo.
Para los empleados, el teletrabajo es posible porque el uso de las nuevas tecnologías permite desarrollar su actividad sin tener que desplazarse a la empresa cada día, pero, además, trabajar desde casa tiene otros puntos a favor para ser atractivo también para las empresas. Primero, porque podría ser un incentivo para que las compañías contratasen asalariados, ahora que la tasa de desempleo está en máximos históricos; segundo, porque permitiría un desarrollo de las tecnologías y, en tercer lugar, porque serviría también para dar salida al stock inmobiliario, ahora difícil de absorber.
La fórmula es sencilla. En estos viveros de teletrabajo, Samara crea el entorno, es decir, los centros IT, con las tecnologías necesarias para trabajar desde casa, ofrece la formación y todos los servicios necesarios para el teletrabajo. Además, se encarga de buscar empresas interesadas en esta fórmula. Una de las primeras realizaciones será la ubicación del call center más grande de Europa en San Miguel de Salinas (Alicante).
Lo sorprendente es que estos viveros van a servir para dar salida a desarrollos urbanísticos que se habían quedado paralizados como consecuencia de la crisis económica. Es el caso de la Nueva Condomina, en Murcia, y de la ciudad de Seseña, en Toledo, construida por el empresario Francisco Hernando, “El Pocero”. Dos de las cinco aldeas promovidas por Samara se ubican en estos enclaves, con la ventaja añadida de que quienes opten por esta fórmula podrán acceder a las viviendas en condiciones ventajosas. “El proyecto está orientado a fomentar el teletrabajo, pero también ofrece un nuevo modelo de negocio y una respuesta al problema inmobiliario”, según Rafael de los Santos, director del proyecto. “Aldeas es una respuesta a la creciente necesidad de las empresas de tener teletrabajadores, para reducir costes estructurales. Además, hay muchos autónomos a quienes las nuevas tecnologías les permiten elegir un mejor entorno de vida gracias al teletrabajo”, añade.
Trabajar cerca de la playa
El proyecto está en gran medida dirigido a los trabajadores extranjeros, que pueden instalarse en España para desarrollar su trabajo en alguno de los viveros promovidos por Samara, con la ventaja de realizarlo en un entorno de playa. La mayoría de los viveros que han empezado a funcionar en este proyecto se encuentran en el litoral Mediterráneo. En concreto, se localizan en San Miguel de Salinas, en Los Arenales (entre Alicante y Santapola); Tercia, en la playa del Mar Menor y dotado con un campo de golf con nueve hoyos; Villanueva, vivero especialmente dedicado a extranjeros por su cercanía con el King's College de Murcia, y Nueva Condomina, ubicado en la capital murciana.
Para aquellos que no puedan trasladarse a la playa pero estén interesados en el teletrabajo, Samara ha creado un vivero de interior en Seseña, a 35 kilómetros de Madrid. La idea no es original, pues ya en la crisis del 29, según el director de este proyecto, “las fábricas que tuvieron que cerrarse se convirtieron en viviendas asequibles y se habilitaron para que generaran empleo y riqueza”.
En España esta fórmula laboral no está tan desarrollada como en otros países. Tan sólo existe un 6% de teletrabajadores, mientras que en EE UU, el porcentaje alcanza el 24,6%, seguido de Finlandia, con el 21,8%, y Reino Unido, con un 17,3%.